ver publicidad banner

Miércoles, 23 de junio de 2021

logo ediciones sibila logos revistas
<< Volver

Lunes, 26 de Octubre de 2020

Llegó la hora de los clásicos: Tangente, de NOMOS Glashütte

En tiempos de crisis no queremos experimentos, sino que buscamos refugio en lo perdurable. Por eso nos atraen los relojes de pulsera mecánicos, ya que su valor aumenta a menudo con el paso de los años.

Quien invierte en este momento lo hace pensando a largo plazo: las épocas de crisis no se prestan a experimentos ni a un consumo rápido y despreocupado. Lo que necesitamos ahora es seguridad y perdurabilidad, algo que cumpla lo que promete; por eso solo los clásicos están siempre de temporada. Esto es así en el caso de la moda, de los coches, de los muebles... y de los relojes de pulsera mecánicos.

En la diminuta ciudad de Glashütte, situada en los montes Metálicos, en el este de Alemania, se fabrican desde hace 175 años los mejores relojes; esta localidad no solo es un centro de excelencia sino también un destino añorado por las personas apasionadas por el arte de la relojería. De aquí (¿de dónde sino?) también proviene Tangente de NOMOS Glashütte, el más conocido reloj de pulsera mecánico made in Germany, la quintaesencia de un reloj de Glashütte. Un instrumento fino en una carcasa cilíndrica con asas acodadas de aspecto racional que sujetan la hermosa correa de cuero. El cristal se despliega de forma completamente plana sobre la esfera del reloj, una característica que permite distinguir a este conocido reloj incluso desde lejos.

Sin embargo, el rasgo más distintivo del Tangente sea probablemente su tipografía, segura de sí misma: 2, 4, 8, 10 y 12. Cada número de por medio y el seis se omiten y reemplazan por índices. «Less is more», la famosa máxima de Ludwig Mies van der Rohe, describe este reloj a la perfección.

Cristal de zafiro por arriba y por abajo, acero inoxidable, piel de potro (Horween Genuine Shell Cordovan, la piel de potro más solicitada del mundo), latón, plata, rubíes: estos son los materiales con los que se fabrica el reloj y su calibre de manufactura. Al igual de los demás clásicos de NOMOS, este reloj también ha sido fabricado para toda la vida de quien lo lleva e incluso más. Si alguna vez sufriera un percance, puede repararse. Y ha sido creado para que progrese con los años: esto se debe a que un reloj mecánico mejora con el uso. Al igual que el cuerpo humano necesita movimiento, lo mismo sucede con el calibre de un reloj mecánico. Envejece bien, adquiere algo de pátina, se convierte en parte de quien lo lleva y es una verdadera inversión: solo el modelo básico de Tangente ha triplicado su valor en las últimas tres décadas.

Son estas las cosas que nunca pasan de moda y que enriquecen la vida en las épocas de crisis y en cualquier otro momento: las que se fabrican con esmero, con amor y con pericia, y que una vez que se compran es para siempre, ya sea en tiempos de crisis o de felicidad.

Tangente está disponible en más de 20 versiones: más grande, más pequeño, con calibre manual o automático e incluso como versión deportiva con correa metálica. A partir de un PVPR de 1.120 euros.

Por cierto: la manufactura de NOMOS Glashütte, una de las pocas empresas relojeras de todo el mundo gestionada por sus propietarios, celebra ahora los 175 años del arte de la relojería en Glashütte y al mismo tiempo personifica a la Glashütte de hoy en día. Con gusto le contaremos más al respecto. Si desea recibir más información acerca del mito de este lugar y de los relojes de Glashütte, si necesita un reloj de prueba o para sesiones fotográficas o si le gustaría visitarnos, solo tiene que hacérnoslo saber: estamos a su disposición en todo momento.

banner
banner
banner
banner
banner
banner
banner
banner
banner
banner
DIRECTORIO
logo

Esta web utiliza cookies propias y de terceros que son necesarias para el proceso de registro y el análisis de la navegacion de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Ver política de cookies

acepto las cookies